Psicofisiología - UNR

 
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Psicosomática PDF Imprimir E-Mail

Roberto C. Frenquelli, con la colaboración de María Rosa Perelló

Ediciones Homo Sapiens

  

Texto de la presentación de la Psic. Ana María González

El viernes 24 de agosto del 2008 - Librería Homo Sapiens, Rosario

 

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                   
Si recuerdo quien fui, otro me veo
Y el pasado es el presente en el recuerdo
Quien fui es alguien que amo
Empero solamente en sueño
Y la saudade que me aflige la mente
No es de mí, ni aun del pasado visto
Sino de quien habito

Roberto me llevó a pensar en esto que  Fernando Pessoa, identificado en Ricardo Reis, se dice a sí mismo.Se trata de los nombres,  facetas de personajes múltiples reconocidos como totalidad, ya que Roberto ejercitó cada uno en el campo de la medicina y de la psicología- para luego hacer su particular ensamble de su ser y quehacer. 

Hoy celebramos el nacimiento de un nuevo libro cuya  energía  irá transmitiendo al lector inquieto Mucho del poder de este libro estriba en como Roberto transmite la diversidad de su producción médica hacia su transformación como psicoanalista. Pero sigue siendo un excelente clínico. Con Marisa fuimos compañeras de Facultad. 

A Roberto lo conocí  ya junto a Marisa y siendo médico a mediados de los setenta, en un grupo de estudio sobre Freud coordinado por nuestra querida Eli Sorribas. 

Ya el médico tenía al psicoanalisis como interlocutor .  El tiempo nos juega a las escondidas.  Al ir leyendo  sus capítulos, me vi llevada acrobáticamente  por los aros de la medicina , la psicología, la psicolinguística, la antropología, lo social. Siempre crítico pero primero afirmando  como en el capítulo Sobre La Depresión, ¨ el ejercicio de la medicina es un cncuentro con otro humano. Desbrozar aconteceres implica relacionarlos con toda la existencia¨. Este tema es de alguna forma, un capitulo sobre la vida misma y nos enseña. 

Es que Roberto polemiza desde que lo conozco. Discute y se enoja pero no se pelea del todo. Siempre tiene a mano la sonrisa y el humor. Esto también esta en el libro en profundidad. Discute con la industria farmacéutica pero sabe medicar, y nos dice que ¨no es el caso intentar torcer el proceso de la evolución de las especies hacia el ¨homo farmacologicus¨. 

Discute respecto a deformaciones de la práctica médica y lugares de trabajo No por eso deja de dar  clase en diversas Facultades y aporta a la formación.Hace aportes respecto a la personalidad del médico para ayudarlo en el vinculo consigo mismo, con el paciente y con su practica. 

Como el medico tramita emocionalmente un diagnóstico y sus avatares frente al paciente es apasionante para tomarlo y reflexionar Roberto como médico y psicoanalista, estos nombres que procesa con tantas vicisitudes como cap’itulos convocados por la complejidad, se da el gusto de hacer un recorrido multifacético y  original acerca de contradicciones de la tarea y de las instituciones.

Respecto a la Psicosomática nos une este encuentro con la interrogación que la temática representa. Me estoy refiriendo al campo de la Psicosomática básicamente como área de la clínica y su abordaje. Si bien hay muchos acercamientos teórico clínicos   sobre este área, , caminarla  todos los días nos muestra diferentes paisajes, más o menos iluminados  en sus relieves, pero tan convocantes como principios a veces repetidos como con finales siempre misteriosos y  sorprendentes.

Cualquiera de ellos invita al conocimiento , ninguno habla más allá de los secretos que  la Psicosomática nos propone y desafía. Quedan estos, ingeniosamente planteados.  Por eso Roberto nos presenta en este libro, muchas situaciones y casos que incitan a la discusión y al enriquecimiento como  provocador nato. Marisa nos da mas la relativa tranquilidad de su excelente sistematización de la teoría que se complementa  con la provocación.  

Es un área que compartimos desde vértices semejantes y a veces polémicos. Seria interesante que Roberto pudiera en alguna otra oportunidad, aclarar más sus conceptos respecto a donde esta para él, el “conflicto” en el fenómeno psicosomático, ya que en el capítulo La Psicosomática como valor”,  lo toma muy taxativamente como que no esta dentro del orden de la represión sino de la expulsión. Asimismo el concepto de vulnerabilidad somática  sería interesante incluirlo en otro momento ya que  a mi parecer,  es sustentatorio de múltiples derivaciones.   

Roberto y Marisa en su libro toman posición y se comprometen en diferentes aspectos de esta temática: Psiquismo temprano, duelos, metapsicología, transferencia… Nos convocan a reflexionar constantemente ya que abren interrogantes que inspiran la búsqueda. 

Podemos tener algunas diferencias  con Roberto  o él mismo plantea múltiples diferencias  y puntos de vista con las que polemiza él mismo. En el Resumen de la Tesis Doctoral “Conociendo al enemigo oculto. Un estudio cualitativo acerca del  problema de la adhesión al tratamiento de hipertensión arterial ¨ es muy riguroso el método, creativo su analisis y llamativamente es el único cap. en el que hay un apartado exclusivo sobre Los afectos.   

¨Stress y Psicopatología¨ es un  capítulo muy sustancioso. Nos dice:. El stress, tanto en su versión normal como patológica, debe ser visto con la metodología de las Ciencias Naturales, en el nivel biológico de integración. Es posible que las Neurociencias, en un diálogo con el Psicoanálisis, marchen a la elaboración de una Teoría de los Afectos robusta. En una postura interdisciplinaria, basada en las Series Complementarias. O tal vez, mejor dicho todavía, en los principios de policausalidad, pluralidad fenoménica y continuidad genética – funcional que Pichon Riviere enunciara.   

Motivado por la admirable producción de Laborit ,  Roberto encuentra lo que  llama ¨la pintura del Psicosomático¨   Y para destacar   con mayúscula, está el relato de la casuística,  que es la parte que lo apasiona,   ya que creo que ahí se ve Su clínica . Por eso considero  que es un libro con un final abierto para pensar. Cuando lo leía tenia ahí en vivo, casi una alucinación, Roberto expansivo arengando a sus oyentes con lo que yo apodaría , su “entusiasmo psicosomático”. 

Estoy contenta acompañando a los autores junto con Pepe ya que a diario compartimos los consultorios de calle Paraguay adonde trabajamos, discutimos, nos reímos y como hoy, celebramos con alegría.

 
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